Ganarse un lugar en el Mercado, hoy más que nunca, es una Guerra sin cuartel. La lealtad del consumidor es baja, su tasa de cambio alta y para diferenciarse; no es suficiente con basarse en los atributos y fórmulas intrínsecas del producto.
A medida que los estrategas agotan sus recursos, es probable que para destacarse de la competencia, recurran a tácticas de propaganda y con esto la posibilidad de que las marcas recurran a la publicidad comparativa, “atacándose” entre sí para probar su superioridad, es un escenario muy real.
Aunque se considera un último recurso y hasta una práctica desleal, recientes figuras en Chicago, reportan que la publicidad comparativa podría convertirse, en este momento en LA manera de comunicar.
Desde ya, su implementación aumento considerablemente desde el año pasado y, a pesar de las batallas legales, los mensajes se vuelven cada vez más incisivos, las comparaciones más mordaces…y no muestra señas de parar porque al consumidor le encantan.
Recientemente, en Estados Unidos, estalló una Guerra entre las 2 marcas de sopa (Soup War) que lideran la categoría: Campbell´s y Progresso; y como dicen los medios de comunicación: “La cosa está que hierve”. La disputa ha escalado a nivel legal y todo comenzo por comparar 3 simple letras: Campbell´s asegura que su producto se prepara con TLC (Tender love and care) mientras que la fórmula de Progresso contiene MSG ( Glutamato de MonoSodio, un saborizante que podría estar contraindicado en algunos casos). Aunque el “condimento” se considera de uso seguro, incluso tiene aval de la FDA, algunas personas lo consideran dañino.
Este detalle disparó el debate Campbell´s ataca a Progresso, Progresso se defiende. El ángulo de Campbell´s es desacreditar a Progresso capitalizando en el carácter, al menos en este momento temoroso y mal informado, del publico norteaméricano. Progresso se vió forzado e eliminar el MSG de su receta. Al final, la estrategia en realidad fue un vehículo para ganar Mercado.