Mensajes Creíbles


Vivimos en tiempos de revolución tecnológica-mediática-social, vivimos en tiempos de innovaciones aceleradas y en medio de todo esto, el público quiere conectarse emocionalmente con los productos y las marcas que consume. Quieren experiencias más reales…quieren mensajes más sensibles…quieren un mensaje genuino.

Aunque le parezca difícil de creer, muchas gerencias de mercadeo e incluso muchas agencias de publicidad ven la publicidad desde una perspectiva antigua, sin diálogo, sin conversaciones, sin emociones. El consumidor hoy quiere contenidos relevantes, necesita involucración, intención de parte de la marca para comprometerse con ella. Cuando usted esta viendo una película o una serie de T.V. y en el momento peak, el de mayor impacto cortan para mostrar un anuncio hay un rechazo, es una interrupción, y si ese anuncio es demasiado lógico, frío o incluso ingenuo…arriesga más que la inversión en el medio, arriesga la credibilidad de su marca.

Sucede que cuando un anuncio no es creíble, no puede llegar a establecer un vínculo con el consumidor. Le habla, pero el no le escucha, porque no cree lo que le están diciendo.

Creo que un anuncio no es creíble simplemente cuando se vale de la publicidad para transmitir un mensaje deshonesto o contrario a la naturaleza esencial del producto que anuncia. Y me refiero a compañías de químicos, laboratorios etc. que quisieran hacernos pensar que les importa el medio ambiente y por eso realizan pruebas atómicas para asegurar el bienestar de la raza humana y nuestro planeta. Cadenas de comida rápida se esfuerzan por transmitir que su comida es sana cuando en realidad es tóxica, marcas de accesorios masculinos nos dicen que si usamos sus productos seremos  irresistibles para el sexo opuesto, la lista sigue y sigue…


Si lo piensa, desde inicios de los años 60, hasta nuestros días de consumismo en masa, los mensajes gravitan, desde decir la mitad de la verdad (que no es lo mismo que mentir), hasta comunicar con pompa sobre un pequeño invento que sabemos; que no es creíble. Sabe otra cosa? El consumidor también lo sabe, hay que cambiar la fórmula.

El consumidor no quiere ser molestado, menos con marcas que, en un intento de ser más relevantes terminan produciendo mensajes  que se salen (en su irreverencia) del propósito esencial del anuncio.

Si quiere relevante, piense en esto: cuando las personas tienen tiempo disponible y están sin mayor cosa que hacer, están más perceptivos, más abiertos a recibir algo: mientras esperan a ser atendidos en una cola, cuando están en la sala de espera de una aeropuerto, estos son los momentos en que se debe aprovechar, ser creativo y vender.

Mensajes como ” Compre un paraguas o se va a mojar“, son aceptados por cualquiera especialmente en estos momentos. A veces no se necesita rebuscar, se trata Hay que transmitir lo obvio, pero pensando en como venimos a resolver las necesidades del consumidor, aportar a facilitar su vida, a hacerla más cómoda, no tanto en los beneficios de comprar una marca.

Mucha gente no se acuerda de lo excesivamente racional, científico etc. pero sabemos que, aquello que resulta  significativo, es difícilmente olvidado. Hay que ser pensar más como el cliente y ofrecer/entregar información que realmente le  importe, porque es a partir de lo que usted diga y como lo diga que es gatillado el impulso para comprar.

Las marcas siempre están manteniendo (o no) conversaciones con sus clientes, ya sea a través de mensajes impresos, audiovisuales en TV, encuestas y sondeos, etc. Que esa comunicación sea de ambos lados, depende esencialmente de un principio básico, que incluso es fundamental en todos los aspecto de la vida y se resume a ser genuino, en decir la verdad y decirlo con relevancia. Consúltenos.

Tags: , , , ,



Comentarios